Mundo de ficçãoIniciar sessãoLa tranquila rutina del pueblo se rompió una noche con el rugido de las llamas y el olor a humo que llenó el aire. Bianca despertó sobresaltada por el sonido de los gritos y los pasos apresurados de los vecinos. Miró a Luca, quien ya estaba poniéndose los pantalones y saliendo corriendo hacia la ventana.
—¡Es el taller! —gritó Luca







