Mundo ficciónIniciar sesiónLa música sonaba suave en el salón. Caroline y Mariano acababan de terminar su primer brindis como esposos cuando Francesco se acercó a la mesa donde Marisol servía otra copa de jugo para Caroline.
- “¿Y tú?”, preguntó Francesco con voz tranquila, mirándola de reojo. “¿Piensas seguir vigilando que no le sirvan vino, o vas a dejar que disfrute su boda?” - “Soy su amiga, no su carcelera”, respondió Marisol, arqueando una ceja. “Y tú, ¿qué pape






