Mundo ficciónIniciar sesiónLa noche había caído sobre la ciudad, Leonardo ya no era el mismo frío y calculador; en su mente solo estaba la idea de que Caroline regrese, ella no podía estar con alguien más. En su despacho, las luces bajas iluminaban apenas los papeles dispersos sobre su escritorio, mientras él esperaba la llegada de su contacto del bajo mundo. Su mirada estaba fija en la puerta, los puños apretados sobre el borde del escritorio, conteniendo un torrente de emociones que aún no podía ordenar.







