Mundo ficciónIniciar sesiónLa mansión estaba envuelta en silencio. Todo el personal se habían retirado temprano a sus habitaciones.
Caroline, de pie frente al espejo de su habitación, se acariciaba el vientre aún plano con ambas manos. El camisón de seda clara se adhería a su piel como una segunda capa, revelando más de lo que ocultaba. La tela caía suave sobre sus muslos, dejando los hombros y parte del pecho al descubierto. Sus ojos brillaban, húmedos de ilusión y nerviosismo. No se reconoc






