Mundo ficciónIniciar sesiónLa respiración aún no se había calmado, y Caroline, con la piel húmeda y los labios hinchados, lo sorprendió, lo empujó suavemente hasta hacerlo recostarse. Una risa nerviosa escapó de sus labios, pero en sus ojos había fuego.
- "Ahora yo…", susurró Caroline, trepando sobre él; por fin era capaz de disfrutar del placer que le fue negado, en él no había ápice de juzgamiento sobre su pasado. Mariano la miró con una mezcla de deseo y






