Mundo ficciónIniciar sesiónMariano no podía dejar de pensar en lo que había visto aquella noche, el lunar en forma de media luna en la espalda de Caroline. Era idéntico al recuerdo que había guardado por años, el de su primera mujer, esa muchacha de adolescencia que lo había marcado como fuego en la piel.
Con el ceño fruncido, tomó el teléfono y marcó un número. - "Francesco, necesito un favor", dijo Mariano, sin rodeos. - "Dime, hermano", re






