Cap. 93 Ginevra, respira
Y Alessio era el activo más precioso. El heredero. La joya de la corona. La prueba viviente del triunfo de Ares y Dayana. Quería a ese bebé.
La idea no se formó como un plan racional, sino como un deseo oscuro y voraz. ¿Por qué ellos podían tener esa felicidad completa, ese círculo perfecto de amor y poder, mientras los Sartori tenían que mendigar migajas de un pacto sucio? No. No era justo.
Dayana, sintiendo una presencia, alzó la mirada. Sus ojos se encontraron con los de Chiara en la puerta.