Cap. 138 ¡Yo voy contigo!
La mansión estalló en llamas. No literales, claro, pero el caos que se desató cuando la publicación apareció en las redes sociales fue digno de un incendio de cinco alarmas.
—¡¿PERO QUÉ DEMONIOS ES ESTO?! —el grito de Bárbara atravesó paredes, ventanas y posiblemente llegó a la estratosfera.
En la pantalla de su teléfono, una foto reciente mostraba a Emiliana, sonriente como nunca, con un vestido blanco sencillo pero elegante, junto a un hombre delgado, de gafas, pelo revuelto y expresión de qu