Cap. 94 No solo quiere un bebé
Marco la estudió. No veía a la mujer dramática y obstinada. Veía a la heredera de una dinastía forjada en el acero y la intriga, cuyo cerebro, cuando se enfocaba, podía ser tan afilado como el suyo.
Y estaba enfocada con la ferocidad de una leona protegiendo a su cachorro.
—De acuerdo —asintió, tomando una tablet y deslizando archivos hacia ella.
—Perfil superficial de Chiara Sartori: educada en Suiza, sin historial laboral conocido, viaja frecuentemente a Ginebra, Milán y… Montenegro. Pasatiempos: coleccionista de arte moderno, especialmente escultura. Eso es lo que hay en la superficie.
Ginevra tomó la tablet, sus dedos volando sobre la pantalla.
—Coleccionista… Eso requiere dinero constante, contactos en el mundo del arte, transporte especializado. Y Montenegro no es un destino típico para el jet set. Es un nido de… gente interesante con dinero que no quiere preguntas. —Alzó la mirada, los ojos brillando con una luz que Marco no le había visto antes: inteligencia pura y despiadada