Era el día de la evaluación psicológica de Kiara, así que decir que Isabella se sentía preocupada era quedarse corto. En realidad, tenía miedo de lo que sea que pudiera suceder. Se estaba arriesgando demasiado con todo esto, pero confiaba en que el resultado sería el esperado. Tenía que…
Antes de bajar del auto, sonrió a su hija; ambas se miraron, la niña un poco cabizbaja, pero siempre mostrándose obediente.
—Escúchame bien, mi amor —susurró, tomándole las manitas—. Hoy es un día muy important