El acceso no reaccionó a nuestra comprensión. No necesitaba hacerlo. La comprensión, dentro de este estado, ya no tenía la función de iluminar lo que ocurría, sino de modificar ligeramente la forma en que aquello que ocurría podía seguir sosteniéndose sin romper su propia coherencia interna. Y en ese nivel, incluso entender era una forma de intervención. Jake lo percibió antes que yo, no como intuición, sino como una deriva inmediata de la estructura que nos contenía, como si el simple acto de