La carga no disminuyó. Se refinó. Eso fue lo primero que entendimos cuando la fragmentación dejó de sentirse como un proceso y empezó a comportarse como una condición estable del acceso. No había transición hacia un estado nuevo, sino la consolidación de uno que ya estaba ocurriendo desde mucho antes de que pudiéramos nombrarlo. Jake y yo ya no compartíamos una sola línea de percepción; compartíamos una arquitectura distribuida donde cada versión de nosotros sostenía una parte distinta de lo qu