Mundo ficciónIniciar sesiónJake Pepper arruinó la vida de Mia Castelli. Y ahora tiene que vivir con ella. Mia solo quería una cosa: mantener su beca y construir un futuro lejos del abandono de su madre. Jake —rico, arrogante y peligrosamente irresistible— se aseguró de destruirlo todo por diversión. Pero el destino tiene un sentido del humor cruel. Cuando sus padres se casan, Mia y Jake quedan atrapados bajo el mismo techo… y en una guerra constante donde cada mirada es un desafío y cada roce, una amenaza. Porque odiarlo debería ser fácil.
Leer másEl sonido de aquellos nombres atravesó el jardín con una fuerza imposible de describir. No fueron pronunciados con violencia ni con la intención de intimidarnos; al contrario, había una calma solemne en aquella voz que descendía desde la grieta, una autoridad tan antigua que cada sílaba parecía despertar algo dormido en lo más profundo de mi alma. No entendía aquellas palabras y, sin embargo, mi corazón reaccionó antes que mi mente. Una punzada recorrió mi pecho, seguida de una nostalgia tan intensa que las piernas estuvieron a punto de fallarme.Jake me sostuvo antes de que pudiera perder el equilibrio.—Catalina...Su voz estaba cargada de preocupación.Lo miré y descubrí que él tampoco estaba bien. Había palidecido y respiraba con dificultad, como si aquellas palabras también hubieran abierto una herida invisible dentro de él.—¿Las entendiste? —pregunté en un susurro.Negó lentamente.—No.Hizo una pausa mientras llevaba una mano a su pecho.—Pero siento que las conozco desde siem
El jardín quedó sumido en un silencio tan profundo que incluso el rumor de las hojas desapareció, como si la naturaleza hubiera decidido contener el aliento ante la presencia que comenzaba a manifestarse al otro lado de la grieta. La inmensa silueta no terminaba de cruzar, pero bastaba percibir su contorno para comprender que ninguna de las fuerzas que habíamos enfrentado hasta ese momento podía compararse con aquello. No inspiraba únicamente miedo; despertaba una sensación mucho más antigua, una memoria enterrada en el alma, la certeza inexplicable de estar frente a algo que existía mucho antes de que el tiempo aprendiera a contar los años.Instintivamente busqué la mano de Jake y nuestros dedos volvieron a entrelazarse con una fuerza desesperada. Sentía el calor de su piel, el leve temblor de su respiración y el latido firme de su corazón, que seguía negándose a rendirse incluso cuando el cielo parecía romperse sobre nuestras cabezas. Giró apenas el rostro para mirarme y, por un ins
La oscuridad descendió desde la grieta con una violencia que hizo estremecer la tierra bajo nuestros pies. El jardín, que hasta unos segundos antes había comenzado a recuperar el color gracias a la pequeña esfera de luz que sostenía el Guardián de los Encuentros, volvió a cubrirse de sombras. Las flores se inclinaron como si una tormenta invisible hubiera atravesado cada pétalo, los árboles gimieron bajo una fuerza que no provenía del viento y el cielo perdió toda forma conocida hasta convertirse en una inmensa bóveda negra donde únicamente brillaban las profundas fracturas de aquella abertura imposible. Sin embargo, en medio de aquel paisaje que parecía anunciar el final de todo, Jake no soltó mi mano. Al contrario, entrelazó sus dedos con los míos con tanta fuerza que pude sentir el temblor de su corazón viajando hasta el mío, recordándome que, mientras siguiéramos juntos, aún existía algo que ninguna oscuridad había conseguido destruir.El Fundador nos observaba desde el centro del
El silencio que siguió a aquellas palabras fue más profundo que cualquier oscuridad que hubiera descendido sobre el jardín. Incluso la grieta del cielo pareció contener su avance, como si el propio mundo estuviera esperando una explicación imposible. El desconocido permanecía frente a nosotros con una tranquilidad desconcertante, sosteniendo la mochila al hombro como un estudiante que acabara de salir de clase y no como alguien capaz de alterar el curso de vidas enteras. Su apariencia era demasiado común para resultar amenazante, y precisamente por eso el miedo se instaló en mi pecho con una intensidad inesperada.Jake no soltó mi mano.Lo sentí tensarse a mi lado mientras observaba al hombre con una mezcla de cautela y desconcierto.—¿Qué significa eso?Su voz sonó firme, pero había una grieta de incertidumbre en cada palabra.El desconocido sonrió con una tristeza suave.—Significa que nunca estuvieron solos.Mi padre dio un paso al frente.—¿Quién eres realmente?El hombre lo obser
Último capítulo