Punto de vista de Mia
Jake soltó una risa baja, cargada de burla, como si mi reacción hubiera sido exactamente lo que esperaba, como si mi incomodidad fuera un espectáculo privado diseñado solo para él, y apoyó los codos sobre la mesa con una calma insultante mientras me observaba procesar la idea de quedarme bajo el mismo techo que él, atrapada en ese espacio demasiado grande, demasiado silencioso, demasiado suyo.
—Relájate, corderito —murmuró, inclinando ligeramente la cabeza—. No eres tan in