Trece días se arrastraron en un silencio pesado.
Malú estaba destrozada por el dolor, sin valor para buscar a Ravi. Él, sumido en la culpa, se mantenía a distancia. Su plan con Gabriel debía prevalecer — era la única forma de protegerla, incluso si eso significaba hundir su propio corazón en hielo.
La felicidad de ambos dependía de su frialdad.
Dos días después, Viktor recibió la noticia que esperaba: Ravi estaría en una fiesta VIP en Gramado, en Rio Grande do Sul. La oportunidad perfecta para