El viento cortante del invierno gaucho azotó el rostro de Ravi en cuanto salió del auto. Metió las manos en los bolsillos del abrigo, los labios temblando bajo el frío que parecía traspasar hasta los huesos. Frente a él, el Hotel Wish Serrano se imponía como una fortaleza de vidrio y luz, sus líneas modernas contrastando con el cielo gris y pesado de Gramado.
En el lobby, el calor de la calefacción central lo envolvió como un abrazo, mientras sus ojos recorrían el ambiente: candelabros de crist