Malú volvió a mirar a Gabriel, sonriendo entre lágrimas, sobre todo cuando él mencionó a May, su hermanita. Sin embargo, Ravi interrumpió con una pregunta impaciente:
—¿Y dónde vive tu tía? ¿Está muy lejos de aquí?
Gabriel sonrió, intentando evitar la presión:
—¿Realmente no confías en mí, verdad, Ravi?
—No es eso —respondió él, cruzando los brazos—. Necesito saber a dónde va mi chica. Si no, moriré de angustia.
Malú sonrió, conmovida por la preocupación de él. Entonces Gabriel cedió:
—Bueno, l