Cuando Malú se dio cuenta de que Ravi no estaba dispuesto a deshacer el malentendido, lo miró con los ojos abiertos y llenos de dudas. Él se acercó a ella, tomándola suavemente por la cintura, y en ese momento, para Malú, fue como si el mundo se hubiera detenido. Sintió el calor subir a sus mejillas, sonrojándose intensamente.
Ravi sonrió al ver su rostro ruborizarse. Se giró hacia sus amigos y dijo con sarcasmo:
— ¿Creen que soy tan tonto como para presentarles a mi novia, conociendo la índo