—¿Y dónde estaría la trampa?
Valerie pensó un momento y me respondió:
—¿Y si trae a Mateo?
—No es muy probable —respondí con seguridad.
Mateo había dicho que no quería volver a verme jamás. Así que era poco probable que viniera a buscarme por iniciativa propia.
—¿Entonces por qué aceptó tan rápido? —Valerie seguía confundida —Yo siento que Alan es muy raro.
Me reí y dije:
—¿Raro en qué sentido?
—¿Pues antes no era un muchacho arrogante y un hijo de papi, muy fiestero? Además me odiaba, le fastid