¿Quién venía a ver a mi mamá?
¿Fue mi hermano o fue mi papá?
Dejé los claveles frente a la lápida y alcé la mirada hacia la foto de mi madre.
No pude contener las lágrimas
—Mamá...
Me sostuve de la lápida, llorando:
—Perdón, me tardé tanto en venir, perdón...
Los recuerdos del pasado regresaron como una avalancha.
Ese hogar feliz, ese papá que me consentía, ese hermano que me protegía... todo se transformó en un dolor imposible de tolerar.
Al final, lo más triste no es que cambie el mundo, sino