Yo estaba viendo la situación de los bebés a través de la cámara de vigilancia, cuando de repente vi que Mateo se acercaba a la tablet. Mi corazón dio un vuelco al instante.
Valerie exclamó, sorprendida:
—¡Rayos, se dio cuenta, no puede ser que se haya dado cuenta!
"¡Je!"
Apenas terminó de hablar Valerie, escuchamos una risa.
Era una risa molesta, muy burlona.
Al instante, mi pantalla se puso negra.
Él había apagado la cámara.
Valerie, frustrada, dio un pisotón:
—Ese hombre... si dices que es li