—Si ella dice la verdad, mejor. Si aun así no quiere decir nada, entonces queda claro que en serio no sabe nada —dijo Ricardo con calma—. Este método no la va a lastimar ni le va a quitar la vida; como mucho, va a ser un beneficio para Darío, que va a poder darse el gusto. ¿Qué tal, Darío?
—Yo soy sencillo; no entiendo esas vueltas suyas —respondió Darío entre risas roncas—, pero esto me encanta, ja, ja. Seguro quedo más cansado que la mierda, después invito al señor Torres a beber, ¿sí o no, co