Capituló 31
El estruendo mediático tras el anuncio de Leonardo De la Rúa no fue un simple murmullo; fue un terremoto social que sacudió los cimientos de la alta alcurnia. En las redacciones de las revistas de moda, las rotativas echaban humo, y en las mansiones más exclusivas de la ciudad, el aire se sentía cargado de una electricidad competitiva y asfixiante. No se hablaba de otra cosa. El heredero de los De la Rúa, el soltero más codiciado y esquivo de la última década, finalmente abriría las puertas de s