Ren caminaba con paso firme por la alfombra roja, de la mano de su amante, una mujer joven y elegante que parecía disfrutar del destello de las cámaras tanto como él. Los flashes iluminaban su rostro sonriente, dándole un aire de hombre intachable, exitoso y feliz. El murmullo de los periodistas crecía a su alrededor, hasta que uno de ellos, un joven con micrófono en mano lanzó la pregunta que todos querían escuchar:
—Señor Luo, ¿es cierto que se divorció de su esposa?
El silencio se hizo por u