Raina se quedó a un lado, viendo la escena sin decir nada. Aunque lo que veía era pura ternura, no podía evitar pensar con la cabeza fría: Julieta era muy joven y tenía toda la vida por delante. No se le hacía justo que se quedara atada para siempre a un hombre que tal vez nunca volvería a ser el de antes.
Pero por otro lado, sabía muy bien lo terca que era Julieta. Entre todo lo que le había pasado a su familia and lo bien que los Herrera se habían portado con ella, nunca se perdonaría si decid