Enzo soltó un suspiro:
—En ese entonces, Milena estaba obsesionada con abrirle camino a Manuel. Se le ocurrió pagarle a una muchacha para que inventara que el señor Alfonso había abusado de ella. El escándalo estalló en todos lados. Medio país se enteró. Para proteger el nombre de la empresa, no le quedó más remedio que aceptar un acuerdo extrajudicial y soltarle una millonada a la mujer para que se quedara callada.
—Y Milena —siguió Enzo— usó esa misma lana para repartir mordidas y comprar a cu