Punto de vista de Josefina
Me sentí... liberada.
Durante todos esos años intenté apartar el dolor interno de no tener una loba, de ser diferente. Y estaba feliz con eso, estaba prosperando, pero ahora que la tenía, no podía imaginar mi vida sin ella.
Nunca supe qué esperar, pero ahora que sabía cómo era tener una loba, me pregunté cómo había logrado estar sin ella.
Todo estaba súper claro, fue como si mi visión se hubiera mejorado diez veces. Podía ver pequeños insectos moviéndose en la hierba e