—Bien, entonces necesitarás trabajar en hacer que ese velo sea más firme, como una puerta impenetrable para que solo tú puedas permitir el acceso. —continuó Jorge.
—Está bien, puedo trabajar en eso.
—Recuerda que están conectadas, pero el lado humano es el que comanda. Tú comandas a la loba, no al revés. De lo contrario, tu loba ganará demasiado poder y peleará cada vez. —sus palabras me hicieron detenerme un momento, ¿ los lobos podían hacer eso?
—Bueno. —mi cabeza daba vueltas por las palabras