Punto de vista de Javier
Otra pesadilla me despertó en las primeras horas de la mañana. Solo habían pasado unos días desde que dejé las montañas, pero había regresado dejando una parte de mi alma allí.
Lo sabía, mi lobo lo sabía... y me lo recordaba cada segundo del día.
La culpa infecciosa me carcomía, incluso en mis sueños.
Nada ayudaba, ni entrenar... ni beber.
No era el único que luchaba por dormir, mamá seguía despertándose, gritando... y papá tenía que calmar su estado deteriorado por la m