Punto de vista de Josefina
Entrar en mi casa no fue el tranquilo regreso del hospital que había esperado. Debió haberse corrido la voz de que el doctor Alberto me había dado el alta esa misma mañana, siempre y cuando prometiera tener mucho descanso en la cama.
Hizo hincapié en que me visitaría para asegurarse de que estaba siguiendo sus órdenes, algo que no pareció sentarle bien a Lucas.
Por mucho que amara ese hospital, prefería ser yo la que brindaba ayuda, no la que la recibía.
Así que, cuand