Punto de vista de Carla
—Cinco horas, dame cinco horas y mis guerreros estarán aquí. —Héctor golpeó el escritorio de mi oficina alfa con el puño.
Estaba furioso porque no le advertí sobre lo que acababa de hacer, sobre el ataque que iba a lanzar.
—Gracias Héctor, pero tu manada está en el consejo y no quiero involucrarte en esto.
Aplané los documentos de mi escritorio que se habían arrugado bajo su puño.
—¿Involucrarme? Joder, cariño eres mi compañera, esto ya me involucra.
—Elena, ¿estos son l