Punto de vista de Héctor
La situación había estallado de cero a cien en cuestión de horas.
Esteban conducía el vehículo líder, guiando el convoy hacia una instalación humana, desde donde lanzaríamos el ataque: accederíamos por los túneles, ascenderíamos a la Torre alfa y atravesaríamos su fortaleza desde los cimientos hasta el corazón del edificio para sabotear los sistemas eléctricos.
Con la electricidad fuera de combate, la torre caería en nuestras garras. Pero necesitaríamos reservar fuerzas