Capítulo 36. Parte 3
Diego:
Marcus, sin entender lo que pasa a su alrededor, corre feliz hacia el patio. Eso me da un pequeño respiro, aunque por dentro estoy hecho un volcán. Cierro la puerta y, viendo cómo mi hijo se aleja del aula, me preparo para enfrentar la situación.
Ambra está encendida de rabia, mientras Antonella parece un pollito asustado pero firme, consciente de que debemos enfrentar juntos esta batalla. Miro a mi esposa directo a los ojos y, decidido, me coloco al lado de Antonella, tomando su mano pa