Decisiones peligrosas (1era. Parte)
La misma noche
Málaga
Camila
Conocía la esencia manipuladora y cruel de Ramiro; jamás daba un paso sin pensarlo dos veces, como el mejor estratega en un tablero. Por eso su intempestiva visita a mi oficina no era un arrebato de rabia, sino una provocación calculada para que yo misma delatara mi relación con Iván, algo que nunca había planeado revelar.
Se plantó frente a mí con esa mueca torcida que siempre me revolvía el estómago. Su mirada, desafiante y fija, sostenía un silencio que parecía al