El precio de la verdad (2da. Parte)
La misma noche
Málaga
Ramiro
Mateo había sido una pieza clave en mi tablero; convencerlo de volver era cuestión de mover la ficha correcta. Si lograba que él creyera que todavía tenía una oportunidad con Camila, la envidia haría el resto: ningún hombre soporta la idea de la competencia, y mucho menos cuando se le restriega en la cara que otro puede estar detrás de su La lógica era simple y cruel: los rivales se eliminan.
Lo observé evaluar mi propuesta con la calma calculada de quien mide riesg