POV ALEXANDER
La mañana ha avanzado demasiado rápido. Después del desayuno con Nicole, después de verla moverse en mi cocina como si siempre hubiese pertenecido allí, he intentado arrastrar esa sensación de calma conmigo hasta la oficina. Una calma peligrosa, pienso, porque no es mi territorio. La calma no me pertenece.
Entro en el despacho un poco más tarde de lo habitual, lo sé y la mirada de mi asistente me la recordó porque ella sabe que mi retraso no es por alguna reunión o cosa del trabaj