Los días se han disuelto en una neblina de pruebas de vestuario, degustaciones de pasteles y batallas campales con madres. Había sido agotador, estresante y, en ocasiones, increíblemente absurdo. Pero todo valió la pena. Hoy, al fin, el gran día ha llegado. Esta tarde, me convertiré en la esposa de Alexander Black.
Mi vida, marcada por giros inesperados y decisiones desesperadas, está a punto de dar su último y más importante giro, y con todo mi corazón, espero que sea para siempre.
Estoy de pi