Manejaba la motocicleta sin prisa, mientras observaba como los autos llenaban las calles con su bullicioso andar y algunas personas ya fuera en pequeños grupos o de manera solitaria, ingresaban por unas enormes puertas de cristal a un edificio de gran altura.
Adhara detuvo su andar frente a la enorme estructura de metal, entrecerrando sus ojos cuando el reflejo de la luz del sol en los ventanales dió de lleno en estos.
Un suspiro tembloroso escapó de sus labios y de pronto, sus piernas se sinti