Adriano observaba su celular con tanta atención que parecía que el aparato se había convertido en algo sumamente precioso y de valor incalculable.
Sus dedos picaban por escribir cualquier cosa en aquel chat solamente para convencerse de que todo aquello era real y no producto de su deteriorada imaginación.
- ¿Señor?.- Una voz llamó desde el umbral de la puerta, desviando su atención del aparato.
- ¿Pasa algo Nicolá?.- Adriano preguntó un poco aturdido, sacudiendo su cabeza para salir por comple