La mañana siguiente despierta con una extraña mezcla de ansiedad y dulzura.
Clara abre los ojos y encuentra a Ava profundamente dormida a su lado, con la boca entreabierta y un mechón de cabello rizado pegado a la frente. La observa unos segundos, dejando que su respiración acompasada calme la tormenta que le ruge dentro del pecho.
El recuerdo del beso con Ethan la golpea con la fuerza de una ola en pleno rostro. Ha sido real. Intenso. Demasiado. Acaricia sus labios con la yema de los dedos y