Los sonidos del hospital son los encargados de traer a Ethan al presente y sacarlo del recuerdo en el que estaba.
Una vez más, él se queda mirándola fijamente. Sus ojos abiertos de par en par son poder creer que está despierta, que tiene a la mujer de su vida frente a él.
Pasa un momento. Ella también lo observa. Sus ojos están llenos de cosas que él no logra descifrar. Culpa, tristeza, nostalgia.
—No fue un accidente —dice ella finalmente, bajando la voz, casi un hilo, casi inaudible.
Ethan a