La luz suave del atardecer se cuela por las cortinas del salón mientras Ava corre por toda la casa con una capa improvisada hecha con una toalla de cocina y una corona de cartón torcida sobre la cabeza.
—¡Soy la reina pirata del universo! —grita, subiendo al sofá con un salto torpe—. ¡Y ustedes, mis súbditos enamorados, deben hacerme reverencia!
Clara ríe con fuerza, apoyando la cabeza en el respaldo del sillón mientras Ethan finge inclinarse solemnemente.
—Su majestad, qué honor tenerla entre