Narra Olivia
La luna llena aún no ha salido, pero ya la siento susurrándome desde lo alto. Me llama. Me hiere. Me guía.
Mientras me quito la túnica empapada de rabia y decepción, mis manos tiemblan. Pero no de miedo. De resolución. La loba en mí ya decidió lo que la mujer no quería aceptar.
—No puedo perdonarte —susurro frente al espejo—. Porque no fue solo a mí a quien traicionaste, Henrry. Fue a todos.
Bajo las escaleras con paso firme, con el corazón encendido y la mirada afilada. Henrry sig