Narra Chloë
Desde que papá se fue, la casa se siente más liviana.
Pero también más peligrosa.
Hay algo en el aire. Algo que me roza la piel cuando me duermo, como si una presencia invisible me acechara desde los rincones más oscuros. Mi madre intenta ser fuerte, lo sé. La vi llorar esa noche. No frente a mí, claro. Lo hizo en el templo, cuando pensaba que nadie la miraba. Pero yo lo vi. Y su llanto me dolió más que toda esta traición.
Y ahora... ahora hay algo nuevo.
Desde hace unos días, sient