Capítulo 36: Entre el Dolor y el Destino. SEGUNDA PARTE
Una nueva contracción me arrancó un grito ahogado. Sentí cómo Elion empujaba con fuerza, recordándome que no había tiempo que perder. Mis manos se aferraron a las sábanas, y por un instante todo el mundo se redujo a mi vientre y a la necesidad urgente de mantenerme consciente, de mantenernos a salvo.
Afuera, los gritos de Henrry resonaban cada vez más fuertes. Su rabia parecía golpear las entradas de la manada, retumbando hasta mis oídos, mezclándose con el dolor de las contracciones.
—¡No me d