Vamos a Hartley Group.
Victoria no alcanzó a disimular la sorpresa cuando él soltó la orden, como si la decisión le hubiera caído encima con la fuerza de algo inevitable.
—¿Qué? —Victoria levantó las cejas, sorprendida.
Carla lo miró como si necesitara confirmar que no había escuchado mal, pero no preguntó. Nunca preguntaba cuando él tenía esa mirada.
Damián sintió cómo la paciencia se le volvía un hilo tenso dentro del cuerpo, con ese tipo de contención que se parece demasiado al miedo porque, si lo suelta, sabe que algo se rompe.
Y esta vez no quería romper nada más. Ya había roto suficiente.
Entonces Carla buscó el número de Emma y marcó.
Victoria se sentó tensa, con esa impaciencia afilada que siempre tenía cuando olía una batalla. Damián la sintió como una presencia en la nuca, como si su madre estuviera esperando el momento exacto par