La cena está por comenzar.
Faltaban pocos minutos para que los invitados a la cena de trabajo llegaran a la mansión Hartley, y Emma todavía seguía encerrada en el despacho con sus abogados, repasando los últimos detalles del caso.
Sobre el escritorio había carpetas abiertas, capturas impresas, informes legales y una tableta con las noticias del día. Todo apuntaba a lo mismo.
La demanda iba mejor de lo que incluso ella había esperado.
Las prueba