El reencuentro del año.
POV EMMA.
El auto se detuvo en el estacionamiento del Club Opaline casi al mismo tiempo que el auto de Caleb, y Emma lo supo incluso antes de levantar la vista porque el motor de ese coche sonaba como todo lo que rodeaba a Caleb.
Caro, impecable, controlado, como si hasta el ruido hubiera pasado por una auditoría de perfección.
Sienna estaba tan metida en su celular que parecía que el mundo podía incendiarse y ella solo levantaría una ceja.
Pero en cuanto sintió que el auto se detenía, guardó el teléfono con una rapidez teatral y sus ojos brillaron como si acabara de llegar a Disneylandia.
Emma suspiró por dentro, entre cansancio y ternura.
La quería, pero Sienna tenía ese talento para convertir cualquier día complicado en un espectáculo… y a Emma no le sobraba energía