Tendencia.
POV EMMA.
Emma no había pegado un ojo en toda la noche.
No porque el cuerpo no lo pidiera, sino porque su mente llevaba horas encendida como una lámpara defectuosa, parpadeando entre recuerdos que quemaban y una lista interminable de “tengo que” que no dejaba espacio para respirar.
El banquete de la noche anterior había servido para empujar el dolor a un rincón… por un rato. Sonrió, estrechó manos, se mantuvo erguida, inclu