Tendencia.
POV EMMA.
Emma no había pegado un ojo en toda la noche.
No porque el cuerpo no lo pidiera, sino porque su mente llevaba horas encendida como una lámpara defectuosa, parpadeando entre recuerdos que quemaban y una lista interminable de “tengo que” que no dejaba espacio para respirar.
El banquete de la noche anterior había servido para empujar el dolor a un rincón… por un rato. Sonrió, estrechó manos, se mantuvo erguida, incluso se permitió reír con Sienna cuando alguien confundió a un empresario serio con un influencer por la cantidad ridícula de flashazos que le lanzaron.
Pero en cuanto el silencio volvió a envolver su habitación, todo regresó.
La foto.
La que Lydia le había enviado con un ángulo cuidadosamente elegido, un gesto fuera de contexto, una insinuación hecha para destruirla sin necesidad de decir u