Claro que te fuiste por él.
Los titulares se volvieron más agresivos, más sucios, como siempre ocurría cuando los medios olían sangre.
“Fuentes cercanas aseguran que Caleb Miller habría sido el verdadero motivo de la separación entre Emma Rivera y el CEO Blackwood.”
“¿Infidelidad por parte de la nueva CEO de Hartley Group?”
“¿Un nuevo romance en la alta dirección empresarial?”
“¿El fin de un matrimonio y el inicio de una alianza poderosa?”
Cada línea era una puñalada. No solo porque lo dejaban a él como el tonto abandonado, sino porque la convertían a ella en algo que no era.
Cerró los puños sobre el escritorio.
—Maldita sea…
Continuó bajando, incapaz de detenerse, como si cada titular fuera una bofetada necesaria.
Luego, casi sin querer, abrió el perfil de Emma en redes sociales.
Seguía allí.
No lo había bloqueado.
Ese detalle le dio una punzada extraña, una esperanza absurda que dur